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Cómo reparar una fuga en una manguera de riego

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Con la llegada del buen tiempo, mantener nuestro jardín o huerto verde y sano se convierte en una prioridad absoluta. Sin embargo, no hay nada más frustrante que abrir el grifo y descubrir que nuestra manguera tiene una pérdida de agua que reduce la presión y desperdicia recursos.

Si te encuentras en esta situación, no te preocupes ni pienses en tirarla a la basura de inmediato. En este artículo te explicamos paso a paso cómo reparar manguera riego de forma rápida, económica y duradera para que tengas tu material de riego siempre como nuevo.

¿Cómo reparar una fuga en una manguera de riego?

Identifica el tipo de avería antes de empezar

No todas las fugas son iguales y, por tanto, el método para solucionarlas tampoco lo es. Las mangueras suelen sufrir tres tipos de desperfectos comunes debido al desgaste, los tirones o la exposición prolongada al sol:

  • Pinchazos pequeños: causados habitualmente por espinas, herramientas afiladas o roces continuos con piedras.

  • Cortes o grietas longitudinales: provocados por el desgaste del material o por congelación durante los meses de invierno.

  • Fugas en los extremos: el agua se escapa justo en la unión con el grifo o con la lanza de riego debido al deterioro de las juntas.

Pasos para reparar manguera riego en la zona central

Si la fuga se encuentra en mitad del tubo, la solución más eficaz no es usar cinta aislante, ya que la presión del agua terminará despegándola tarde o temprano. El método definitivo consiste en utilizar un conector o unión de reparación.

  1. Localiza el punto exacto: abre el agua para ver por dónde sale el chorro y marca la zona afectada con un rotulador. Luego, cierra el grifo y asegúrate de que no quede presión acumulada.

  2. Sanea el tubo: con unas tijeras de podar bien afiladas o un cúter, realiza un corte limpio y totalmente recto justo donde está el daño. Retira el trozo de goma estropeado si es necesario.

  3. Introduce el accesorio de unión: consigue un entronque o racor de reparación del diámetro adecuado para tu manguera. Introduce cada uno de los extremos cortados en las bocas del conector.

  4. Asegura la fijación: aprieta las roscas del accesorio o coloca abrazaderas metálicas a ambos lados para asegurar que la goma no se mueva con la presión. Al reparar manguera riego con este sistema, el canal quedará totalmente estanco.

¿Y si el problema está en las conexiones?

Cuando el agua brota de los extremos, el culpable suele ser una junta de goma reseca o un conector rápido desgastado. Desenrosca el accesorio, retira la arandela de goma vieja con ayuda de un destornillador plano y coloca una junta nueva. Si el conector de plástico está rajado, corta los primeros dos centímetros de la manguera para eliminar la parte de goma que haya cedido y monta un conector rápido nuevo.

Consejos para alargar la vida útil de tus mangueras

Una vez solucionado el problema, lo ideal es evitar que vuelva a ocurrir. Desde Comercial Moreno te aconsejamos guardar la manguera enrollada en un soporte adecuado evita que se formen dobleces que terminen agrietando el material. Además, protegerla del sol directo cuando no se usa y vaciar el agua de su interior antes del invierno evitará que las heladas dañen la estructura.

Como ves, mantener tus herramientas de jardín en perfecto estado es más sencillo de lo que parece. Con un poco de paciencia y los accesorios correctos, conseguirás reparar manguera riego sin gastar de más y garantizando un riego eficiente para tus plantas durante toda la temporada.

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