Chimeneas para el hogar

Cuando hablamos de formas de calentar la casa, uno de los sistemas de calefacción más confortable son las chimeneas. Básicamente son lugares en los que hacer fuego para calentar una estancia que...

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Cuando hablamos de formas de calentar la casa, uno de los sistemas de calefacción más confortable son las chimeneas. Básicamente son lugares en los que hacer fuego para calentar una estancia que cuentan con un cañón o conducto para la salida del humo. Sin embargo, desde la típica chimenea tradicional de toda la vida se ha evolucionado mucho. Lo que permite que contemos con muchísimas opciones por las que decantarnos a día de hoy perfectas para hacer nuestro hogar confortable durante el invierno. 

Tipos de chimeneas

Más allá de diferenciar las chimeneas por el combustible que utilizan, también se pueden dividir en función de sus características. De este modo, las encontramos tipo insertable, de hogar, calefactoras, de pellets… Y cada una de ellas ofrece una serie de ventajas y comportamientos diferentes. 

Chimenea insertable y cassette

Se tratan de sistemas de calefacción que van encastrados o empotrados en la pared. Ofrecen un mayor rendimiento con respecto a las tradicionales y su eficiencia es muy grande. Contamos con muchos modelos diferentes con acabados de todas las calidades.

Hogar leña

Ofrecen un diseño muy moderno y elegante, a la par que un rendimiento idóneo para calentar grandes espacios. Son, básicamente, aparatos cerrados que permiten producir aire caliente para aumentar la temperatura de una casa. Utilizan la leña como combustible y pueden usar conductos para calentar más de una habitación y hasta producir agua caliente. 

Chimenea calefactora

También denominadas como chimenea de agua, las calefactoras funcionan con diferentes combustibles y sirven para calentar agua. Esto permite, a su vez, ofrecer agua caliente sanitaria y calentar los radiadores de un hogar. Sin embargo, en el caso de los radiadores, requiere de una instalación más compleja que si únicamente se usa para calentar una única estancia.

Chimenea de pellets

El último tipo de chimenea del que vamos a hablar es la de chimenea de pellets, que utilizan pequeños trozos de madera como combustible para generar calor. El pellet es un compactado de serrín seco con un alto poder calorífico, lo que provoca que al quemarlo ofrezca un gran resultado. Sin embargo, a diferencia de las de leña, este tipo funciona de manera automática y él mismo regula cuándo debe agregar más combustible en función de la temperatura que se quiera alcanzar. 

¿Cuál es el mejor tipo de chimenea?

Lo cierto es que, como sucede con muchas otras cosas, determinar cuál es el mejor tipo entre todas las chimeneas que existen es bastante complicado. Todo depende de el uso que vayamos a darle, la cantidad de metros que necesitemos calentar y otros aspectos como si será el sistema principal de calefacción o no. Lo cierto es que todas son buenas opciones pero hay muchos factores que entran en juego y que pueden provocar que para un caso sea mejor apostar por estufas de leña modernas. Mientras que habrá otros casos a los que convenga más recurrir a los pellets o las de tipo insertable. 

¿Qué combustible necesitan las chimeneas?

En cuanto al combustible, la mayoría de chimeneas aceptan diferentes tipos por los que podemos decantarnos. Las opciones más habituales suelen ser las de optar por la madera o las briquetas, aunque existen otras opciones como los pellets o la biomasa. Eso sí, aunque se puedan utilizar diferentes tipos de combustibles, hay algunos que resultan más adecuados y ofrecen mejor rendimiento en función del tipo de chimenea del que se trate. 


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